Millizen Uribe: el derecho a mirar también fue una conquista

El Congreso Internacional de Fotoperiodismo y Comunicación Visual Estratégica RD 2026 reconoció a la periodista tras su conferencia magistral sobre mujeres y memoria visual dominicana.
Antes de que una mujer pudiera publicar una fotografía, tuvo que ganarse el derecho a sostener la cámara. Esa conquista, silenciosa, sostenida y colectiva, fue el hilo conductor de la conferencia magistral que la periodista Millizen Uribe impartió en la primera edición del Congreso Internacional de Fotoperiodismo y Comunicación Visual Estratégica República Dominicana 2026, por la que recibió un reconocimiento institucional al cierre de su presentación.
Quién mira, qué se recuerda
Uribe planteó desde el inicio una pregunta que atravesó toda su exposición: ¿Quién ha tenido históricamente el poder de decidir qué merece ser fotografiado? Fotografiar, argumentó, no es un acto neutro. Implica elegir qué mirar, desde dónde, qué incluir y qué dejar fuera del encuadre. Mientras ese poder estuvo concentrado en manos masculinas, la mirada sobre la realidad dominicana también lo estuvo.
La entrada de las mujeres al fotoperiodismo fue, en ese sentido, mucho más que una incorporación laboral: fue la disputa por participar en la construcción de la memoria colectiva.
Un linaje de pioneras
La periodista trazó una genealogía de mujeres que ejercieron esa disputa con cámara en mano. Partió de Adriana Billini, a quien investigaciones especializadas ubican entre las primeras dominicanas en realizar fotografías, y de Abigaíl Mejía, periodista, escritora y fotógrafa, cuyas imágenes circularon en La Opinión en 1925, en un país donde la prensa era territorio casi exclusivamente masculino.
Décadas después, Mayra Johnson impulsó en 1983 Imagen 83, un colectivo de mujeres fotógrafas que marcó un punto de inflexión organizativo. Uribe también recorrió las trayectorias de María Yanet Paulino, documentalista fotográfica de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD); de Carmen Iris Suárez (EPD); de Iris Lizardo, quien además de ejercer el fotoperiodismo cofundó la Asociación de Fotoperiodistas de la República Dominicana (AFPRD) y llegó a presidirla; y de Erika Santelices, Arlenis Castillo, Alina Mieses —integrante del equipo de fotorreporteros del periódico HOY—, Dania Acevedo y Tatiana Fernández Geara.
Uribe conoció a varias de ellas durante su formación y en el ejercicio profesional. Las nombró una por una. Ese gesto —nombrarlas, situarlas, atribuirles autoría— fue en sí mismo un acto político.
La IA como nuevo campo de disputa
La conferencia no esquivó el presente. Uribe señaló los desafíos que la inteligencia artificial plantea para la credibilidad de las imágenes y reivindicó el valor del fotoperiodismo como testimonio verificable: "Yo estuve allí. Esto ocurrió." En un ecosistema donde las imágenes generadas artificialmente erosionan la confianza en lo visual, esa afirmación recupera un peso ético que va más allá del oficio.
Fotografías necesarias
Al cerrar, Uribe dirigió un mensaje directo a las nuevas generaciones de fotorreporteros: que delante del lente hay personas, no contenido, y que quienes sostienen una cámara tienen el poder de influir en cómo será recordada esta época.
"No aspiren solamente a hacer fotografías bonitas. Hagan fotografías necesarias. No fotografíen solamente aquello que consigue likes. Fotografíen aquello que merece permanecer".
Millizen Uribe
El reconocimiento que recibió Uribe en el Congreso llega en un momento en que el debate sobre representación y autoría en los medios visuales cobra renovada urgencia. Que sea una mujer quien lo reciba, por una conferencia sobre mujeres que construyeron memoria, no es un detalle menor.






