Cáncer de ovario en República Dominicana: el diagnóstico llega tarde y una médica llama a “hacer ruido” para salvar vidas

En el Día Mundial contra el Cáncer de Ovario, República Dominicana vuelve a mirar un problema que golpea con fuerza a las mujeres: la detección tardía de una enfermedad conocida por su avance silencioso y por ubicarse entre las neoplasias ginecológicas con mayor mortalidad cuando se diagnostica en etapas avanzadas.
Con un llamado directo a la población, al personal sanitario y a las autoridades, la doctora Ángela Cabreja, presidenta de la Sociedad Dominicana de Oncología Médica (SODOM), pidió redoblar esfuerzos para la detección temprana, el diagnóstico oportuno y el acceso equitativo a tratamientos innovadores.
“La información salva vidas”, sostuvo Cabreja, al insistir en que la educación y la sospecha clínica pueden marcar la diferencia en el pronóstico.
Un cuadro preocupante: cifras y un desafío persistente
Según datos citados en el comunicado, la OMS reporta una incidencia mundial aproximada de 6.7 casos nuevos por cada 100 mil mujeres (unos 324 mil casos nuevos). En el Caribe y América Latina se señala un promedio de 7.47.
Para República Dominicana, se estima que alrededor de 144 mujeres son diagnosticadas cada año y 89 fallecen, con la detección tardía como uno de los grandes retos.
Cabreja explicó que más del 70% de los casos se detectan en estadios avanzados, lo que impacta directamente en las posibilidades de tratamiento y supervivencia.
“Enfermedad silenciosa”: síntomas que no deben ignorarse
Una de las mayores dificultades del cáncer de ovario, según la presidenta de SODOM, es que sus manifestaciones suelen ser inespecíficas y pueden confundirse con condiciones menos graves, retrasando la búsqueda de atención y el diagnóstico.
Por eso recomendó prestar atención a síntomas persistentes como:
Señales de alerta (si se repiten o no ceden)
- Distensión abdominal
- Dolor pélvico
- Sensación de llenura temprana
- Cambios urinarios frecuentes
- Sangrado vaginal anormal
En clave feminista, el mensaje es urgente: a muchas mujeres se les ha enseñado a minimizar el dolor y a priorizar el cuidado de otras personas por encima de su salud. La alerta médica se convierte también en un llamado social: escuchar el cuerpo y buscar ayuda a tiempo no debería depender de dinero, tiempo disponible o cercanía a un especialista.
¿Quiénes tienen mayor riesgo?
Cabreja detalló que existen grupos con mayor probabilidad de desarrollar la enfermedad, entre ellos:
- Mujeres con antecedentes familiares de cáncer de ovario, mama, colon o endometrio.
- Portadoras de mutaciones hereditarias BRCA1 y BRCA2.
- Mujeres mayores de 50 años (el riesgo aumenta con la edad).
- Antecedentes reproductivos y ginecológicos: nuliparidad, menarca temprana, menopausia tardía, endometriosis.
- Uso prolongado de terapia hormonal sin supervisión médica adecuada.
La recomendación de SODOM es que, ante antecedentes familiares significativos, se consulte con especialistas en ginecología o genética para valorar pruebas genéticas y programas de vigilancia individualizados.
Tratamientos disponibles y una demanda central: acceso para todas
La doctora Cabreja explicó que el manejo actual del cáncer de ovario es multidisciplinario e incluye:
- Cirugía citorreductora
- Quimioterapia basada en platino
- Terapias dirigidas como inhibidores de PARP en pacientes con determinadas alteraciones moleculares
Sin embargo, subrayó un punto crítico para el país: la necesidad de ampliar el acceso al diagnóstico molecular y a terapias innovadoras, de modo que las pacientes puedan beneficiarse de los avances científicos sin que su situación económica o lugar de residencia defina su pronóstico.
Una voz de mujer en salud pública: nombrar lo que incomoda
En su mensaje por la fecha, Cabreja reafirmó el compromiso de la Sociedad Dominicana de Oncología Médica con la educación, la investigación y la defensa de las pacientes. Su intervención coloca el tema donde debe estar: en la conversación pública y en la agenda sanitaria.
Porque el cáncer de ovario puede ser “silencioso”, pero el reclamo por diagnóstico oportuno y tratamiento digno no puede serlo.

Karla Báez[/caption] 




