Ellas cocinan el cambio: la 2da Cumbre de Mujeres en Gastronomía reivindica el liderazgo femenino en la cocina dominicana

El evento, organizado por Grupo Buen Vivir en el Auditorio del Infotep, reunió a profesionales, empresarias y expertas culinarias para visibilizar, capacitar y fortalecer el rol de las mujeres en una industria que ellas han sostenido históricamente desde la sombra.

Detrás de cada fogón hay una historia de mujer. Detrás de cada receta transmitida de generación en generación, hay manos femeninas que amasaron no solo harina, sino identidad, cultura y resistencia. Sin embargo, durante décadas, la gastronomía profesional —con sus restaurantes de alta cocina, sus reconocimientos y sus puestos de dirección— les dio la espalda a esas mismas mujeres que la sostuvieron desde siempre.

La 2da Cumbre de Mujeres en Gastronomía, celebrada este miércoles en Santo Domingo, llegó para corregir esa deuda histórica.

Un espacio que ellas construyeron para ellas

El evento, organizado por Grupo Buen Vivir bajo el liderazgo de su directora Luisa Feliz, no fue solo una jornada de conferencias: fue una declaración política. Reunir en un mismo auditorio a empresarias, chefs, maestras pasteleras, apicultoras, exportadoras y comunicadoras es, en sí mismo, un acto feminista. Es decirle al sector: aquí estamos, somos muchas y no nos vamos a ir.

En su discurso de apertura, Feliz fue clara sobre el propósito que guía su trabajo: visibilizar a las mujeres del sector, darles voz y acompañarlas en su crecimiento dentro de una industria que no siempre las ha recibido con los brazos abiertos. Ese compromiso, sostenido en el tiempo, es lo que convierte a esta cumbre en algo más que un evento anual: es una plataforma de poder femenino en construcción.

El turismo también apuesta por ellas

La presencia de Aguie Lendor, vicepresidenta ejecutiva de la Asociación de Hoteles y Turismo de la República Dominicana (Asonahores), subrayó que el liderazgo femenino en gastronomía no puede leerse de forma aislada. La industria turística —columna vertebral de la economía dominicana— necesita mujeres en sus cúpulas directivas, no solo en sus cocinas. Lendor expuso el respaldo institucional de Asonahores para que las mujeres escalen posiciones y ocupen los espacios de decisión que históricamente se les han negado.

Reconocidas por lo que son: pilares de la gastronomía dominicana

Uno de los momentos más poderosos de la jornada fue la entrega de reconocimientos a mujeres cuya trayectoria habla por sí sola:

  • Gelen Grullón, propietaria del restaurante La Antillana, reconocida por construir un emprendimiento exitoso con sello propio.
  • Oneida Fadul, de la emblemática Casa Bader, honrada por ser guardiana de la tradición culinaria dominicana —ese trabajo de memoria y resistencia cultural que pocas veces recibe el crédito que merece.
  • Eugenia Morrobel, maestra pastelera, premiada por una maestría técnica que convierte el dulce en arte.
  • Rebecca Polanco, del restaurante Deck, distinguida como creadora de conceptos innovadores que empujan los límites de la cocina local.
  • Chef Rosa de Pucheu, homenajeada de honor por una trayectoria larga, sólida y respetable que ha marcado a generaciones enteras de cocineras y cocineros dominicanos.

Cada reconocimiento fue un recordatorio de que el talento femenino no es nuevo en esta industria. Lo nuevo es que, por fin, se lo están nombrando en voz alta.

Saber como herramienta de emancipación

La agenda académica de la cumbre abordó temas que van mucho más allá de la cocina entendida como oficio doméstico. El mundo del chocolate, los aportes de la apicultura, el desarrollo gastronómico de Santiago y el rol de las mujeres exportadoras fueron los ejes de debate, conducidos por expertas como Diana Munne, Jéssica Tejada, Elsa Rosario, María Montás, Elsie Doñe Molina, María de León, Lidia López, Raquel Hernández, Kenia Rodríguez, Lily Ochet y Desiré Dumit.

Que sean mujeres quienes lideren esas conversaciones —sobre cadenas productivas, exportaciones, desarrollo territorial y economía del cuidado— es un gesto que no debe pasar desapercibido. El conocimiento, cuando está en manos de mujeres organizadas, se convierte en una herramienta de transformación.

Los paneles fueron moderados por la periodista Lady Reyes, la chef Carolina Arias, Elaine Hernández, Ina Percival y Liz Rivas: mujeres que también ejercen su propio liderazgo al dar la palabra, ordenar el debate y garantizar que todas las voces sean escuchadas.

La cocina como territorio feminista

La gastronomía ha sido, durante siglos, uno de los espacios más paradójicos para las mujeres: se les asignó como obligación en el hogar y se les negó como profesión en el mundo público. Las grandes cocinas de los restaurantes de prestigio, los premios internacionales, los puestos de chef ejecutivo: ese territorio fue reservado, durante demasiado tiempo, para los hombres.

La 2da Cumbre de Mujeres en Gastronomía es una respuesta colectiva a esa injusticia. No con resentimiento, sino con la contundencia de quienes saben exactamente lo que valen y lo que aportan.

Luisa Feliz y todas las mujeres que protagonizaron esta jornada no solo cocinan: construyen un sector más justo, más diverso y más representativo de la sociedad dominicana. Y eso, sin duda, es el ingrediente más poderoso de todos.