Historias que nos cuidan: el tejido de la prevención como un acto de amor propio

Octubre suele anunciarse con lazos rosas y reflexiones sobre la salud femenina.
Más allá de las fechas en el calendario, cuidar del propio cuerpo es una historia que se escribe todos los días a través de la escucha atenta, el afecto y la decisión consciente de priorizarse.
Así, como parte del Mes de la Sensibilización sobre el Cáncer de Mama, la campaña "Prevenir es Cuidar" —impulsada en Santo Domingo por el centro de oncología integral Oncoserv en alianza con la Fundación Oncoserv— invita a asumir la prevención no como un trámite frío, sino como un hábito de vida y un refugio de autocuidado.
"Queremos que cada mujer entienda que prevenir es un acto de amor propio y de cuidado hacia los suyos. Con 'Prevenir es Cuidar' buscamos educar, acompañar y salvar vidas, acercando información y facilidades a quienes más lo necesitan", reflexiona Soribel Domínguez de Oncoserv, recordando que detrás de cada chequeo médico hay una historia personal que merece tiempo y protección.
A menudo, las exigencias cotidianas o las preocupaciones económicas se convierten en muros invisibles que distancian a las mujeres de sus controles de salud. Para derribar estas barreras y asegurar que el cuidado no sea un privilegio, la iniciativa dispone la eliminación total del cobro de copago en las mamografías durante todo el mes de octubre. Asimismo, para aquellas pacientes que ya transitan el diagnóstico de cáncer de mama, la campaña ofrece la exención del copago en los tratamientos de radioterapia, acompañando con un alivio concreto sus procesos de recuperación.
La pedagogía de la salud cobra verdadera fuerza cuando el aprendizaje se comparte en comunidad. Por eso, la propuesta se despliega mediante charlas preventivas gratuitas en empresas e instituciones sobre la detección temprana, talleres informativos dirigidos a pacientes sobre el manejo integral de la enfermedad y un media tour con médicos especialistas para llevar orientación clara a diversos rincones del país.
El bienestar también encuentra su espacio en el movimiento y la empatía colectiva. A través del Zumbathon "Bailó por Ti 2026″, impulsado por la Fundación Oncoserv, el ejercicio físico y la alegría se entrelazan con la solidaridad para recaudar fondos en beneficio de pacientes que enfrentan situaciones de vulnerabilidad económica.
Al final, este camino nos devuelve a lo más cotidiano y transformador: reconocer nuestro propio cuerpo, programar las revisiones anuales, acudir sin demora a evaluación médica ante cualquier señal de alerta y conversar entre amigas, madres e hijas. Porque la prevención es, ante todo, la decisión colectiva de cuidar la vida que construimos juntas.
Cinco claves para el autocuidado
- Programar las pruebas de detección y los chequeos periódicos. El diagnóstico precoz y la atención médica oportuna son los pilares indispensables para el control efectivo del cáncer de mama. Para las mujeres, se recomienda realizar exploraciones y mamografías periódicas a partir de los 40 años o antes, según la valoración de riesgo personal, complementado con la autoexploración y la consulta médica ante cualquier cambio inusual.
- Adopción de hábitos saludables para mitigar factores de riesgo Aprender sobre los factores de riesgo de la enfermedad es el primer paso para reducirlos. La información preventiva ayuda a modificar hábitos cotidianos, promoviendo una buena alimentación, la actividad física constante y reduciendo el consumo nocivo de alcohol.
- Priorizar el cuidado holístico de la salud en todas las etapas de la vida La atención a la salud femenina debe asumirse con un enfoque integral que abarque todas las edades y no únicamente la etapa del embarazo o la maternidad. Asistir a controles de salud periódicos en cualquier etapa permite prevenir o detectar a tiempo diversas enfermedades no transmisibles.
- Informarse con criterio y actuar contra el pinkwashing Durante el mes de concientización, es recomendable educarse en profundidad sobre la enfermedad y apoyar a organizaciones que destinen recursos directamente a investigaciones científicas o programas de asistencia real. Es importante ser críticas frente al pinkwashing o "lavado rosa", donde algunas marcas comercializan productos con lazos rosas que no aportan a la causa o que incluso contienen insumos que dañan la salud.
- Fomentar el apoyo comunitario, la empatía y la divulgación El acompañamiento familiar y comunitario es esencial ante el impacto social y económico de la enfermedad. Se aconseja incentivar a familiares y amigas a programar sus chequeos, además de mantener una actitud de empatía e inclusión hacia realidades que requieren atención e investigación, como el cáncer de mama metastásico o la afectación en hombres y personas trans.






