Recordamos a las pioneras del sufragismo de Argentina

Un recorrido nostálgico por las décadas de lucha, ideales y convicción que antecedieron a la sanción de la Ley 13.010 y abrieron las puertas de la ciudadanía política a las mujeres de nuestro país.
Hace tres días, el periódico Todas las voces recordaba que cada 23 de septiembre resuena con un eco nostálgico al conmemorarse el Día Nacional de los Derechos Políticos de la Mujer en Argentina, una fecha que nos remonta a 1947, año en que la promulgación de la Ley 13.010 reconoció formalmente a las mujeres argentinas los mismos derechos políticos que a los varones, incluyendo el derecho a votar y a ser elegidas.
Al observar este acontecimiento a 79 años de distancia, la memoria colectiva nos invita a mirar más allá del texto de la ley y recuperar la historia viva de aquellas mujeres que, durante décadas, reclamaron un lugar en la vida política del país, muchas intercambiaron canjes de sus revistas con la publicación dominicana Fémina.
Como en nuestro país, aquella conquista histórica no nació de forma aislada, sino que comenzó a forjarse a fines del siglo XIX y principios del siglo XX, cuando diversas referentes y agrupaciones feministas llevaron sus reclamos a las calles, los tribunales y el Congreso para interpelar a una ciudadanía que las excluía de las decisiones políticas.
Entre aquellas pioneras destaca el recuerdo de Cecilia Grierson, impulsada a estudiar Medicina por el noble deseo de curar a su amiga Amalia Koenig, lo que la llevó a convertirse en 1889 en la primera médica graduada en la Argentina; ese mismo año participó en Londres del Segundo Congreso Internacional de Mujeres y, en septiembre de 1900, fundó el Consejo de Mujeres.
La crónica de esta gesta guarda también la figura entrañable de Julieta Lanteri, pilar central del sufragismo nacional, quien en 1911 logró mediante un fallo judicial su incorporación al padrón electoral, convirtiéndose en la primera mujer en votar en la Argentina y en América Latina durante una elección municipal porteña.
En 1928, las feministas argentinas Elvira Rawson Dellepiane, Justa G. de Zalasar Prungles, Mercedes Dantas Lacombe y María Velasco y Arias remiten una invitación para que el cuerpo de Redacción de Fémina participe en el III Congreso Internacional Femenino de Buenos Aires (circa abril).
Aquel acto de audacia pionera fue continuado años más tarde cuando la propia Lanteri fundó el Partido Feminista Nacional y se consagró como la primera mujer candidata a diputada nacional en la historia del país, narra el periódico Todas las voces.
En este sendero de memoria se evoca asimismo a Alicia Moreau de Justo, médica, socialista y militante feminista, quien dedicó buena parte de su vida a defender los derechos políticos y civiles de las mujeres y a sostener la necesidad de conquistar una ciudadanía plena. Junto a ella, Elvira Rawson de Dellepiane, otra de las primeras médicas argentinas, ocupó un papel destacado en la organización del movimiento feminista, impulsando iniciativas destinadas a exigir la igualdad de derechos civiles y políticos.
El anhelo acumulado alcanzó su momento decisivo en septiembre de 1947: tras la sanción del Congreso el 9 de septiembre y su promulgación el 23, la Ley 13.010 se transformó en un punto de inflexión impulsado activamente por la movilización que encabezó Eva Duarte de Perón.
Aquel extenso camino trazado por generaciones de luchadoras culminó el 11 de noviembre de 1951, cuando millones de argentinas acudieron por primera vez a las urnas en una elección presidencial, haciendo realidad el sueño de ciudadanía plena que las pioneras promovieron para toda la Nación.






