Rendición de Cuentas 2026: las cifras que el Gobierno exhibe como avances para las mujeres, las deudas que persisten y el tesón de la ministra

El presidente Luis Abinader presentó un balance de políticas de género ante la Asamblea Nacional. Los números son alentadores, pero la realidad cotidiana de las dominicanas nos motiva a leerlos con lupa feminista, con la finalidad de construir y transformar en colaboración, pues detrás de cada estadística hay mujeres que siguen luchando por su vida, su autonomía y su dignidad.

Este 27 de febrero, mientras la República Dominicana celebra el 182 aniversario de su independencia, el presidente Luis Abinader dedica un capítulo de su discurso de Rendición de Cuentas ante la Asamblea Nacional a los avances en igualdad de género, autonomía económica y protección de los derechos de las mujeres.

El presidente Abinader declaró que la igualdad entre hombres y mujeres es "un deber moral del Estado democrático". La declaración es un paso más hacia la igualdad, pero es justo profundizarla.

Casi 100 mil atenciones: la magnitud de una crisis que no cede

El Gobierno informó que en 2025 se brindaron casi 100 mil atenciones a mujeres en situación de violencia, incluyendo más de 67 mil asesorías legales y 24 mil asistencias psicológicas. La Línea de Emergencia *212, operada por el Ministerio de la Mujer las 24 horas del día, los 365 días del año, intervino en más de 7 mil casos. Las Casas de Acogida ofrecieron protección inmediata a más de 1,200 personas, entre ellas mujeres, niñas y adolescentes.

Son cifras que el Gobierno presenta como logros de gestión. Y lo son: cada mujer atendida es una vida que encontró una puerta de salida. Lo cierto es que 100 mil atenciones significan 100 mil mujeres que necesitaron ayuda porque tenemos que construir un sistema que les brinde protección antes. Significan un país donde la violencia machista sigue siendo una emergencia estructural, no un problema residual, y es esperanzador las nuevas medidas que pronto anunciará el Ministerio de la Mujer.

Los datos lo confirman. Según Infobae y EFE, solo hasta mayo de 2025 se habían registrado 28 feminicidios —18 de ellos íntimos—, y el Comité por la Unidad y los Derechos de la Mujer (CUDEM) denunció en noviembre un aumento sostenido de los feminicidios y la violencia de género. A eso se suma una tendencia alarmante señalada por el Listín Diario: el incremento de suicidios de mujeres al inicio de 2026, un fenómeno que especialistas vinculan con la violencia psicológica sostenida y la falta de redes de contención.

Autonomía económica: un hito histórico que merece contexto

La ministra de la Mujer, Gloria Reyes, destacó que por primera vez la tasa de ocupación femenina supera el 50%, que más del 53% de los nuevos empleos formales fueron ocupados por mujeres y que el desempleo femenino disminuyó. Además, resaltó que el 65% de las egresadas de programas técnicos del Infotep son mujeres, lo que representa cerca de 700 mil dominicanas capacitadas para integrarse al mercado laboral.

Son números que marcan un antes y un después. Pero de seguro que la nueva ministra trabaja para responder estas preguntas: ¿En qué condiciones trabajan esas mujeres? ¿Cuántas de ellas acceden a empleos con seguridad social, licencia de maternidad y salario digno? ¿Cuántas siguen cargando con la doble jornada —el trabajo remunerado y el trabajo doméstico y de cuidados no reconocido—? Tras la exitosa política de cuidados que implementó Reyes, de seguro estas preguntas tendrán respuestas.

El impulso a la autonomía financiera incluyó la formación técnico-laboral de más de 6,300 mujeres, programas de educación financiera y emprendimiento, capacitación como proveedoras del Estado y la entrega de Bonos Mujer para facilitar el acceso a vivienda digna. Este último programa, que según Acento cubre entre el 8 % y el 12 % del valor de las viviendas dentro del Plan Nacional Familia Feliz, representa un avance concreto para las jefas de hogar. Lo alentador será que la escala del programa —decenas de beneficiarias por entrega— pueda responder a la magnitud de la brecha habitacional que enfrentan las mujeres dominicanas, principalmente las madres solteras.

Salud, educación y la apuesta por la transformación cultural

En materia de salud, el Gobierno reportó programas de prevención de embarazos y uniones tempranas, acciones contra la violencia obstétrica y promoción de los derechos sexuales y reproductivos. Son áreas donde la República Dominicana arrastra deudas históricas: el país sigue teniendo una de las tasas de embarazo adolescente más altas de América Latina y el Caribe, y la penalización total del aborto continúa siendo una de las legislaciones más restrictivas de la región, un tema ausente en el discurso presidencial.

Un punto luminoso es la Escuela de Igualdad Magaly Pineda, inaugurada en abril de 2025. Según la Rendición de Cuentas, ya capacitó a más de 7,200 personas en derechos humanos, liderazgo femenino y políticas públicas. Que la escuela lleve el nombre de Magaly Pineda —socióloga, feminista y defensora incansable de los derechos de las mujeres dominicanas— es un acto de justicia simbólica.

Mujeres en espacios históricamente vedados

La Rendición de Cuentas también destacó avances en la participación femenina en sectores tradicionalmente masculinizados, como la Policía Nacional y el deporte, con el rescate de los Juegos Nacionales de la Mujer. Son conquistas que no se logran por decreto: se construyen con la persistencia de miles de mujeres que desafiaron el "eso no es para vos" y abrieron camino, y están encontrando -por fin- espacios en el Ministerio de la Mujer.

Que el Estado lo reconozca es importante. Ahora debe sostenerlo y ampliarlo es imprescindible.

El balance feminista: avances reales, deudas profundas

La Rendición de Cuentas 2026 muestra un Gobierno que incorporó la agenda de género a su narrativa y destinó recursos a programas concretos. Eso es más de lo que muchas administraciones anteriores hicieron.

Pero, como feminista, como dominicana, recordamos que las cifras de atención son también cifras de dolor, y que la autonomía económica sin corresponsabilidad en los cuidados es una trampa que agota a las mujeres en silencio.

Porque la independencia que se celebra hoy, 182 años después, sigue siendo una promesa incompleta mientras haya una sola mujer que no sea libre en su propia casa.