Dilia Leticia Jorge Mera culmina su primer libro: una mirada íntima y crítica sobre su experiencia de adolescente en el poder

Subraya la urgencia de un Código Penal garantista de derechos, incluyendo el respeto a la diversidad, la niñez y el acceso pleno a la justicia.
Santo Domingo, República Dominicana (Junio 2025).– En el noveno episodio de la segunda temporada del pódcast “He Dicho”, producido por Ciudadanía Fémina y El Nuevo Diario, la abogada y activista Dilia Leticia Jorge Mera comparte reveladoras reflexiones sobre su trayectoria, su activismo y el libro que acaba de terminar, una obra que entrelaza su historia personal con una firme defensa de los derechos humanos. En un momento del episodio, menciona lo desafiante que puede ser equilibrar estudios y trabajo, especialmente al tener que (encargar la redacción de la tesis de licenciatura, en alemán), algo que muchos estudiantes enfrentan cuando se comprometen también con causas sociales.
En un diálogo cercano, franco e íntimo, Jorge Mera expresó su preocupación ante los retrocesos legislativos y sociales en materia de derechos de la mujer. Señaló el peligro de eliminar la cuota de participación política femenina, un logro histórico alcanzado hace menos de tres décadas ya que: “Los partidos siguen dominados por hombres… y cuando se piensa en candidaturas, nosotras no aparecemos”.
La autora también abordó la realidad de los hogares monoparentales y la necesidad de políticas públicas que reconozcan las nuevas composiciones familiares. Además, subrayó la urgencia de un Código Penal garantista de derechos, incluyendo el respeto a la diversidad, la niñez y el acceso pleno a la justicia.
El libro, cuyo título será revelado próximamente, surge de su vivencia como hija adolescente del presidente Salvador Jorge Blanco y la primera dama Asela Mera de Jorge, y hermana de un líder político asesinado, Orlando Jorge Mera. La abogada y activista expresa en este episodio cómo la escritura se ha convertido en su refugio y su forma de procesar el duelo: “Escribir me salvó. Me reconcilié conmigo misma. Es mágico escribir a mano”.
Con una mirada jurídica y emocional, reafirma que los niños, niñas y adolescentes tienen voz propia y derechos progresivos que deben garantizarse en todos los procesos judiciales que los afecten. Aplaude, además, el uso de la inteligencia artificial para acercar la justicia a la niñez, mostrando el lado esperanzador de la tecnología. “Las niñas necesitan referentes”, es una de las frases que resuenan en este episodio.






