El club de las diez: mujeres que conducen partidos y lo que deben demostrar

Gloria Reyes se suma este domingo a un grupo reducido de mujeres que ocupan posiciones de dirección partidaria en el mundo. Tienen agendas distintas, logros concretos y deudas que el tiempo ya no perdona.

Este 6 de septiembre, en el Club San Carlos de Santo Domingo, Gloria Reyes recibió la Secretaría Nacional de Organización del Partido Revolucionario Moderno (PRM) de manos del presidente Luis Abinader. Con ese acto, la ministra de la Mujer ingresó a un club que no tiene membresía formal pero sí un denominador común: mujeres que no solo figuran en los partidos, sino que los conducen o los articulan desde adentro.

Son diez. Vienen de contextos distintos, el Caribe, América Latina, Europa, el mundo anglosajón,  y sus agendas reflejan esas diferencias. Pero comparten algo más que el género: la presión de demostrar que su presencia cambia algo.

1. Gloria Reyes (República Dominicana, PRM)

Reyes llega a la Secretaría de Organización con un capital político construido desde el Ministerio de la Mujer, donde asumió en enero de 2026. En ese cargo impulsó la articulación de políticas públicas de género con otras instituciones del Estado. Previamente, como titular de la nueva Dirección de Desarrollo Social Supérate  (primero Supérate), renovó la política de subsidios e impulso el programa de cuidados, a punto de convertirse en ley en el Congreso Nacional. 

Para llegar a la Secretaría de Organización del partido oficialista, realizó 15 encuentros con militantes en distintas provincias bajo el proceso "Hablemos PRM", donde consultó a más de 1,500 integrantes de las bases. Eso le da un diagnóstico de primera mano sobre lo que el partido necesita.

En nueve meses, Reyes ha logrado visibilidad institucional del Ministerio de la Mujer, articulación interinstitucional y formación laboral femenina a escala. También, la primera encuesta sobre los hombres y las violencias. 

La abogada y exdiputada debe demostrar que puede traducir ese capital en estructura territorial real, en un partido que enfrenta primarias cerradas en 2027 y la sucesión presidencial en 2028. Organizar un partido en año preelectoral no es lo mismo que gestionar una cartera ministerial.

La ministra de la Mujer, Gloria Reyes.

La ministra de la Mujer, Gloria Reyes, asume la Organización del partido oficialista en República Dominicana.

2. Claudia Sheinbaum (México, Morena)

El 1 de septiembre de 2026, Sheinbaum rindió su Segundo Informe de Gobierno desde Palacio Nacional. Destacó el incremento histórico del salario mínimo, la ampliación de programas sociales, avances en soberanía energética y la conclusión del Puente Nichupté en Cancún. Como presidenta de México y figura central del partido Morena, concentra en una sola persona el liderazgo del Ejecutivo y del partido.

En su gestión, la experta en energías renovables ha logrado consolidar la Cuarta Transformación con continuidad programática, mantener la cohesión interna de Morena y avanzar en infraestructura ferroviaria.

Ahora bien, debe demostrar que puede gobernar con independencia del legado de López Obrador sin fracturar el movimiento, es una pesadilla constante que le persigiue. La tensión entre continuidad y autonomía es la deuda política más visible de su gestión.

3. Mia Mottley (Barbados, Labour Party)

Primera ministra de Barbados, desde 2018, y presidenta de la Comunidad del Caribe (CARICOM) durante el primer semestre de 2025, Mottley es la voz más consistente del Caribe en los foros climáticos globales. El mes pasado viajó a Venezuela para coordinar asistencia humanitaria tras los sismos en La Guaira, instalando un hospital de campaña barbadense en Guarenas. Su agenda combina justicia climática con integración regional.

Mottley preside el Partido Laborista de Barbados (conocido como Labour Party), logrando posicionar a este país insular como referente de resiliencia climática, articular la agenda caribeña en foros internacionales y mantener una política exterior activa que supera el peso demográfico de su país.

Tiene el reto, no obstante, de superar el discurso climático en transformación económica interna. Barbados sigue siendo vulnerable a los mismos choques que denuncia en los escenarios globales, muy parecidos a los de la República Dominicana.

4. Marina Silva (Brasil, Rede Sustentabilidade)

A comienzos de 2026, Silva dejó el Ministerio de Medio Ambiente y se lanzó como candidata al Senado por São Paulo, Brasil. Considera cumplida su contribución al presidente Luiz Inácio Lula da Silva  y apuesta por anclar la agenda ambiental en el Congreso, donde, según ella misma, "el riesgo de la agenda ambiental hoy está". Fue ministra de Medio Ambiente en tres oportunidades y senadora por el Acre a los 36 años, la más joven en ocupar ese cargo.

En tres gestiones ministeriales, Marina Silva legó a Brasil con políticas de deforestación cero, así como posicionamiento internacional en materia ambiental y construcción de una identidad política propia fuera de los grandes partidos, pues ya en 2013 fundó la Red de Sostenibilidad (REDE), su trinchera actual. 

Su traslado del Ministerio de Medio Ambiente (uno de los más trascendentales en Brasil) al Senado por São Paulo no es un retiro elegante sino una apuesta estratégica con capacidad de influir más en la agenda legislativa ambiental de Brasil.

4. Gael Yeomans (Chile, Frente Amplio)

El 5 de septiembre de 2026 —un día antes de la juramentación de Reyes este domingo— Yeomans asumió formalmente la presidencia del Frente Amplio en Chile, con un llamado a fortalecer la unidad interna y construir una alternativa política frente al gobierno de José Antonio Kast. La diputada plantea transformar la coordinación entre partidos progresistas en una alianza estructurada de largo plazo.

Para Yeomans es un gran desafío ganar la conducción del partido más numeroso de la oposición en la Cámara en un momento de fragmentación de la izquierda chilena. Ahora tiene que demostrar que puede articular una oposición cohesionada sin perder la identidad programática del Frente Amplio. La presión de "no ser una anécdota", como ella misma lo formuló, es la medida de su gestión.

5. Kamala Harris (Estados Unidos,  Partido Demócrata)

Sin dudas es la figura central del Partido Demócrata tras su candidatura presidencial de 2024; además, Harris mantiene una presencia activa en la discusión interna del partido sobre su recomposición programática. Su agenda histórica incluyó equidad racial, acceso a la salud y derechos reproductivos.

Ser la primera mujer, primera persona negra y primera de origen asiático en llegar a la vicepresidencia de Estados Unidos, y consolidar una base electoral propia, le dan un referente. 

Ahora bien, le corresponde ganar más empuje y demostrar que puede conducir la renovación del Partido Demócrata sin quedar atrapada entre el ala progresista y el centro moderado. La derrota de 2024 dejó una deuda de liderazgo que todavía no tiene respuesta clara.

6. Keiko Fujimori (Perú, Fuerza Popular)

Presidenta de Fuerza Popular y tres veces candidata presidencial, hasta lograr ganar la presidencia, Fujimori conduce el partido con mayor disciplina interna de la derecha peruana. Su agenda combina reformas económicas con una narrativa de gobernabilidad frente a la inestabilidad institucional del país.

Ha logrado mantener al partido Fuerza Popular como mayoría parlamentaria relevante en un sistema político fragmentado y sobrevivir políticamente a tres procesos judiciales.

Le corresponde ahora demostrar que puede gobernar sin que el peso de los procesos legales en su contra opaque la agenda programática del partido, y del convulsionado Perú. 

7. Ségolène Royal (Francia, Partido Socialista)

Ex candidata presidencial en 2007 y figura histórica de la izquierda francesa, Royal mantiene presencia en debates sobre transición ecológica y justicia social. Su influencia en la estructura del Partido Socialista, de la cual es directiva, es más simbólica que orgánica en 2026.

Ha logrado abrir el debate sobre el liderazgo femenino en la política francesa en un momento en que eso no era evidente, y sostener una agenda de política ambiental antes de que se volviera central.

Ahora bien, tiene el reto de demostrar que puede aportar algo más que memoria histórica a un partido que busca reinventarse en un escenario dominado por nuevas fuerzas.

8. Jacinda Ardern (Nueva Zelanda, Labour Party)

Ardern dejó el gobierno de Nueva Zelandaen 2023, pero mantiene una presencia global como referente de liderazgo político con énfasis en bienestar social y gestión de crisis. Su figura trasciende la política neozelandesa y opera como modelo de discusión sobre cómo una mujer debe ejercer el poder.

El gran éxito fue gestionar la pandemia Covid-19, el atentado de Christchurch y la crisis económica con una comunicación política que priorizó la empatía sin abandonar la eficacia institucional.

En términos estrictamente partidarios, al separase del Partido Laborista no ha demostrado una señal de agotamiento, sino que ha impulsado cambios en el del modelo de forma estratégica con continuidad por definir.

9. Sanna Marin (Finlandia, Partido Socialdemócrata)

Fue ex primera ministra filandesa hasta 2023; pero Marin condujo al Partido Socialdemócrata con una agenda de igualdad de género, digitalización y Estado de bienestar. Perdió las elecciones de 2023 frente a la derecha y dejó la conducción del partido.

No menos cierto es que logró modernizar la imagen del socialismo nórdico y posicionar a Finlandia como referente de políticas de igualdad a escala global. No obstante, su influencia política sobrevive fuera del gobierno. Su trayectoria post-primer ministra todavía está en construcción.

10. Nicola Ferguson Sturgeon (Escocia, Partido Nacional Escocés)

Nacida en Irvine el 19 de julio de 1970, Nicola Sturgeon fue ministra principal de Escocia y líder del Partido Nacional Escocés (SNP) desde el 20 de noviembre de 2014 hasta su dimisión en 2023, convirtiéndose en la primera mujer en ocupar ambos cargos. Miembra del Parlamento Escocés desde 1999, construyó una de las carreras políticas más sólidas del Reino Unido sobre dos pilares: la independencia de Escocia y la equidad de género.

Su salida del poder, sin embargo, quedó opacada por el escándalo financiero que sacudió al SNP. En mayo de 2026, su exmarido Peter Murrell, quien fue director ejecutivo del partido durante más de dos décadas,  se declaró culpable de malversar más de 460.000 euros en compras personales de lujo.

Sturgeon declaró ante los medios que no sabía nada de las maniobras de su exmarido y que se siente "castigada por un crimen que no cometí". La investigación judicial no la imputó formalmente, pero el daño político al SNP —y a su legado— es innegable. El partido que ella condujo durante casi una década enfrenta hoy una crisis de credibilidad interna y lucha por demostrar que no estaba involucrada. 

El patrón común y las deudas que persisten

Diez mujeres, diez contextos. Los datos sugieren que sí hay diferencias, pero las mujeres en estos cargos priorizan las políticas de inclusión, justicia climática y fortalecimiento institucional con más consistencia que sus pares masculinos en posiciones equivalentes. Ahora bien, desde el primer día deben luchar por el poder real.

Gloria Reyes asume la Secretaría de Organización del PRM en un momento en que el partido oficialista necesita prepararse para una sucesión presidencial sin candidato, o candidata, aun definido. Esa tarea, construir estructura, articular bases, gestionar tensiones internas, es la prueba más exigente que puede enfrentar una dirigente partidaria. No hay discurso que la reemplace.

El club de las diez tiene logros concretos. También tiene deudas que el tiempo ya no perdona.