Mujeres en las noticias: el espejo roto del periodismo dominicano

En el IV Foro de Mujeres Periodistas, la ministra Gloria Reyes presentó un diagnóstico demoledor: las dominicanas son más de la mitad de la población, pero sólo hablan una de cada cinco veces en los medios. Los datos globales y locales dibujan un ecosistema mediático que sigue siendo, en su arquitectura de poder, profundamente masculino.

Ciento cuatro años después de que Petronila Angélica Gómez Brea fundara la revista Fémina y fracturara el monopolio masculino de la palabra pública, las mujeres dominicanas siguen siendo, en las noticias de su propio país, una minoría. No por ausencia —son mayoría en las redacciones y mayoría entre las graduadas universitarias—, sino por una decisión que se repite cada vez que hay una silla de poder que ocupar.

Esa fue la tesis central que la ministra de la Mujer, Gloria Reyes, expuso el sábado 18 de julio ante el Cuarto Foro de Mujeres Periodistas, celebrado en Santo Domingo en el marco de la conmemoración de los 104 años de Fémina. Su intervención, construida sobre datos de organismos internacionales y de la propia sociedad civil dominicana, trazó un mapa de exclusión simbólica que va desde los titulares hasta las sillas de dirección editorial.

El 74 % del espacio noticioso, en manos masculinas

El punto de partida del diagnóstico ministerial fue el informe más reciente del Global Media Monitoring Project (GMMP), publicado en septiembre de 2025 en su séptima edición —treinta años después del primer monitoreo global en Beijing 1995—. La conclusión es contundente: solo el 26 % de las personas que aparecen, se oyen o se leen en las noticias del mundo son mujeres. El 74 % restante del espacio simbólico de la información global sigue siendo masculino.

Lo más revelador no es la cifra en sí, sino su velocidad de cambio: en tres décadas de medición, el indicador apenas subió nueve puntos porcentuales. Y desde 2010, el progreso está prácticamente estancado.

"Al ritmo actual, la paridad en las direcciones editoriales del mundo se alcanzaría en el año 2074″, advirtió Reyes, citando el informe Women and Leadership in the News Media 2024 del Reuters Institute for the Study of Journalism de la Universidad de Oxford. Ese estudio, que analizó 240 medios en doce mercados, encontró que apenas el 24 % de las posiciones de máxima responsabilidad editorial están ocupadas por mujeres, pese a que ellas representan el 40 % del gremio periodístico global.

La aritmética es brutal: las niñas que nacen hoy vivirán su vida productiva entera antes de ver una redacción global con paridad de dirección.

República Dominicana: siete de siete

El panorama local no escapa a esa lógica. Reyes lo formuló sin eufemismos: los siete diarios de circulación nacional de la República Dominicana están dirigidos por hombres. Siete de siete. En más de un siglo de prensa dominicana, una sola mujer ha dirigido un diario impreso nacional, y su gestión duró tres años.

La paradoja es que las mujeres ya están dentro de las redacciones y ya sostienen el trabajo cotidiano. En los cargos editoriales verificados este año, las jefas de redacción de los principales periódicos son ocho mujeres frente a cuatro hombres. "El talento existe; lo que falta es la decisión de reconocerlo", señaló la ministra.

Los datos del Centro de Investigación para la Acción Femenina (CIPAF), en sus dos estudios publicados en 2024 y 2025, completan el cuadro: el 76,5 % de los espacios de comunicación está liderado por hombres, y las mujeres representan apenas el 21 % de las fuentes consultadas en los medios dominicanos. Siendo más de la mitad de la población y la mayoría de las graduadas universitarias del país, las dominicanas hablan en las noticias una vez de cada cinco.

La violencia, contada tarde 

Uno de los señalamientos más duros del discurso ministerial apuntó al tratamiento mediático de la violencia de género. El Monitoreo 2025 de CIPAF encontró que más del 70 % de la cobertura sobre violencia de género es reactiva: llega después del feminicidio, no antes. La mitad de los contenidos excluye voces expertas y más de la mitad no ofrece un solo dato de contexto.

El contraste con la magnitud del problema es inocultable. El Ministerio Público recibe más de 71.000 denuncias de violencia de género por año en el país. Sin embargo, según el GMMP 2025, la cobertura de la violencia basada en género representa menos del 2 % de todas las noticias del mundo, frente a lo que las Naciones Unidas catalogan como la violación de derechos humanos más generalizada del planeta.

A eso se suma otro dato del mismo informe global: las mujeres son retratadas como víctimas al doble de tasa que los hombres. El 16 % de las mujeres que aparecen en noticias son presentadas como víctimas, frente al 8 % de los hombres. "El tratamiento de la noticia puede prevenir o puede normalizar", advirtió Reyes.

El precio de hablar: violencia digital y autocensura

La ministra también puso sobre la mesa una dimensión que afecta directamente a las periodistas como sujetas del ejercicio informativo: la violencia digital. Citando un informe de la UNESCO divulgado en mayo de 2026, señaló que el 45 % de las mujeres periodistas encuestadas se autocensura en redes sociales como consecuencia del acoso digital —frente al 30 % registrado en 2020—. El 22 % reportó autocensura también en su trabajo periodístico, y un 5 % había sido atacada mediante imágenes o videos manipulados con inteligencia artificial.

En el plano local, el dato es igualmente alarmante: siete de cada diez mujeres dominicanas enfrentan violencia digital, con un impacto especial en periodistas y en mujeres con incidencia pública. "El mensaje es claro: hablar tiene un precio si eres mujer. Y un país democrático no puede aceptar que la participación pública de la mitad de su población se pague con acoso", afirmó Reyes.

Tres agendas pendientes para el periodismo

Más allá del diagnóstico, la ministra planteó tres escenarios concretos donde el periodismo con perspectiva de género puede incidir de forma directa en la vida de las dominicanas.

Violencia contra las mujeres. La República Dominicana cuenta con un andamiaje normativo construido en tres décadas —la Ley 24-97, la Ley 88-03 de Casas de Acogida, los Centros de Atención Integral—, pero los feminicidios no se detienen. Reyes llamó a los medios a explotar periodísticamente las estadísticas disponibles, a ampliar la cobertura más allá del hecho consumado y a informar sobre las rutas de protección y los derechos de las mujeres.

Desigualdad económica y cuidados. Las mujeres dominicanas se gradúan en tasas superiores a las de los hombres, pero la brecha salarial persiste y la carga del trabajo de cuidados no remunerado sigue recayendo sobre ellas. La ministra llamó al periodismo económico a incorporar la economía de los cuidados en sus análisis del PIB, la inflación, el empleo y las brechas salariales.

Subrepresentación política. Cuando las mujeres llegan a la esfera pública, el escrutinio mediático se vuelve desproporcionado: se analiza su estilo antes que sus propuestas, su peinado antes que su plataforma. "Fortalecer el lente de género del periodismo político significa contar las agendas, no las anécdotas; escuchar las voces, no medir las cinturas; preguntar a las mujeres políticas lo mismo que se les pregunta a los hombres políticos", sintetizó.

"No podemos caminar solas"

El discurso de Reyes cerró con una interpelación directa a las mujeres periodistas, rechazando el rol de megáfono institucional y reclamando el de interlocutor crítico. "El Estado no puede cambiar la cultura machista sólo con decretos y con políticas. Necesitamos al periodismo como aliado estratégico. Y cuando hablo de aliado, no me refiero a un megáfono que repita comunicados de prensa. Me refiero a un periodismo que haga su trabajo: examinar las grietas, mostrar las territorialidades y exigir cuentas".

El Ministerio de la Mujer, dijo, seguirá profundizando la Política Nacional de Cuidados, avanzando en la respuesta al ecosistema de la violencia, impulsando la autonomía económica de las mujeres y luchando por las tres causales en el Código Penal. Pero no puede hacerlo solo.

El foro fue organizado por un comité integrado por Altagracia Salazar, Anibelca Rosario, Aris Beltré, Dania Goris, Elsa Báez, Indhira Navarro, Karla Báez, Lilly Luciano, Margarita Cordero, Marien Capitán y Millizen Uribe. La investigación doctoral de Elvira Margarita Lora Peña sobre la revista Fémina sirvió de sustento académico al encuentro.

Ciento cuatro años después de que Petronila Angélica Gómez Brea decidiera que la palabra pública también le pertenecía, la pregunta que reflexiva de la ministra Reyes fue una sola: ¿Cuántas generaciones más tendrán que esperar para que esa decisión deje de ser la excepción?