Sandra Lara, la economista del desarrollo que llega como viceministra al Ministerio de Agricultura

La economista Sandra Deyanira Lara de los Santos ha sido designada al frente de la Viceministra de Planificación Sectorial Agropecuaria, un cargo que recibe a una profesional con más de tres décadas de trayectoria en cooperación internacional, competitividad y empoderamiento de la mujer rural.
Nacida en Azua el 10 de junio de 1966, Sandra Lara llega al Ministerio de Agricultura con un perfil poco convencional para el sector: no viene del agro, sino de la arquitectura institucional del desarrollo. Economista egresada de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD) y con maestría en Administración de Empresas de la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra (PUCMM), su carrera es un mapa de los organismos que han financiado y diseñado políticas públicas en República Dominicana durante las últimas tres décadas.
Mediante el Decreto núm. 376-26, firmado el 8 de junio de 2026, se colocó a Lara al frente de la planificación sectorial agropecuaria.
De la cooperación multilateral al campo
Hasta su nueva designación, Lara se desempeñaba como directora general de Cooperación Multilateral del Ministerio de la Presidencia, que la asume tras la fusión con el Ministerio de Economía, Planificación y Desarrollo, cargo al que llegó en 2020 por resolución del entonces ministro Miguel Ceara Hatton. En ese rol, coordinó la relación del Estado dominicano con agencias como el PNUD, la Unión Europea y el BID.
Pero su vínculo con el sector productivo rural no es nuevo. Entre 2014 y 2020, como coordinadora sectorial de Manufactura, PYMEs y Zona Franca en el Consejo Nacional de Competitividad, Lara gestionó programas de la Unión Europea y el BID orientados a encadenamientos productivos, incluyendo el sector de agronegocios. Antes, entre 2004 y 2008, dirigió el Departamento del Sector Económico y Apoyo al Sector Privado de la Oficina del Ordenador de los Fondos Europeos de Desarrollo, donde coordinó programas por más de 56 millones de euros en áreas que iban desde el apoyo a la pequeña empresa hasta la gestión de las finanzas públicas.
Su formación más reciente incluye una especialización en Diplomacia Comercial por el Instituto de Educación Superior en Formación Diplomática y Consular (INESDYC), completada en 2024, y un curso de cooperación internacional de la Agencia de Cooperación Internacional de Corea (KOICA), también en 2024.
La mujer rural, en el centro
Más allá del expediente técnico, Lara ha construido una posición pública sobre el empoderamiento económico de las mujeres, especialmente las rurales. En junio de 2025, participó como experta en el segundo taller preparatorio del Premio Periodista Pía Rodríguez: "Narrar Pioneras", organizado por el Foro de Mujeres Periodistas Dominicanas y Ciudadanía Fémina.
En ese espacio, presentó los avances del Proyecto de Inclusión Productiva y Resiliencia de las Familias Rurales Pobres (PRORURAL Inclusivo y Resiliente), que al momento de su presentación había financiado 76 planes de negocio para organizaciones económicas rurales —cooperativas y asociaciones—, de los cuales 25 estaban liderados por mujeres, en provincias como Pedernales, Barahona, Azua, Elías Piña y Monte Cristi.
"Una mujer con independencia económica, con capacidad de generar, no hay que empoderarla, se empodera ella misma", afirmó Lara en ese encuentro, en una frase que resonó entre las periodistas presentes y que sintetiza su enfoque sobre el desarrollo femenino.
En ese mismo conversatorio, señaló que las desigualdades en República Dominicana son estructurales y que afectan múltiples dimensiones: empleo informal, bajos ingresos, falta de acceso a la seguridad social, salud, educación e infraestructura. Subrayó la necesidad de políticas públicas diferenciadas que atiendan las particularidades regionales.
Una carrera construida con tesón
La trayectoria de Lara no empezó en los despachos ministeriales. En los años noventa, trabajó como consultora nacional del Proyecto para el Desarrollo de Micro y Pequeña Empresa (PRODEMYPI), del PNUD y el Banco Central, diseñando estrategias para grupos de eficiencia colectiva en el sector de confecciones textiles. Antes, fue asistente de gerencia de materiales en una empresa de zona franca.
Esa experiencia de base —junto a su paso por organizaciones de la sociedad civil como el Centro de Estudios Sociales Juan Montalvo y el Centro de Desarrollo y Participación (CEDEPAR)— le dio un conocimiento del territorio que pocos funcionarios de su nivel poseen.
A eso se suma una activa carrera docente: es coordinadora académica de la Especialidad de Cooperación Internacional para el Desarrollo en FLACSO desde 2024, conferencista en INESDYC y ha sido profesora en el INTEC, la PUCMM y el INFOTEP, entre otras instituciones.
El reto en Agricultura
El viceministerio de Planificación Sectorial Agropecuaria que ahora asume Lara tiene entre sus funciones centrales la formulación de políticas y estrategias para el sector, la coordinación con organismos internacionales de financiamiento y la articulación de programas de desarrollo rural. Un perfil que, en papel, encaja con precisión en su recorrido.
El Ministerio de Agricultura enfrenta desafíos estructurales: la crisis climática, la dependencia de importaciones en rubros básicos y la persistente brecha de género en el acceso a la tierra y los recursos productivos. En ese último frente, Lara llega con credenciales propias.
El Ministerio de Economía, Planificación y Desarrollo le otorgó en 2022 el reconocimiento como Portadora del Valor de Ética, y ese mismo año recibió un reconocimiento de la Unión Europea por sus aportes a las mipymes dominicanas. También fue reconocida por sus aportes a las mujeres productoras y emprendedoras, un historial que anticipa el sello que podría imprimir en su nueva gestión.






