Una dominicana en La Zarzuela: Michelle Ortiz llevó la voz del empresariado femenino ante la Reina Letizia

La presidenta de la Asociación Dominicana de Mujeres Empresarias (ADME) participó en una audiencia privada con Su Majestad la Reina de España en el marco del 35 aniversario de FEDEPE, consolidando una red internacional de liderazgo que tiene a República Dominicana como protagonista.
Hay momentos que no son solo personales. Cuando Michelle Ortiz cruzó las puertas del Palacio de La Zarzuela el pasado 2 de junio, no lo hizo como individuo: lo hizo como representante de miles de mujeres empresarias dominicanas que, desde sus negocios, sus oficinas y sus comunidades, construyen economía todos los días sin que nadie les tome la foto.
La presidenta de la Asociación Dominicana de Mujeres Empresarias (ADME) fue recibida en audiencia privada por Su Majestad la Reina Letizia de España, en el marco de la conmemoración del 35 aniversario de los Premios de la Federación Española de Mujeres Directivas, Ejecutivas, Profesionales y Empresarias (FEDEPE), organización de la que ADME forma parte como miembro internacional.
No fue una foto: fue una conversación
El encuentro, celebrado en el Palacio de La Zarzuela en Madrid, reunió a presidentas y representantes de asociaciones integradas en FEDEPE —una red que agrupa a cerca de 20.000 mujeres en toda España— junto a líderes de distintos países. La delegación fue encabezada por Ana Bujaldón Solana, presidenta de FEDEPE, quien destacó que la federación ha contribuido durante más de tres décadas a impulsar la presencia de las mujeres en todos los sectores económicos y en los espacios de decisión empresarial e institucional.
Ortiz participó en calidad de presidenta de ADME y como miembro activo de FEDEPE. Pero más allá del protocolo, lo que ocurrió en esa sala fue una conversación sobre lo que todavía falta: igualdad de oportunidades, empoderamiento económico, liderazgo femenino con proyección global.
"Fue un espacio enriquecedor donde conversamos sobre liderazgo femenino, compromiso y el impacto que, desde nuestras distintas organizaciones, seguimos impulsando en favor de las mujeres y el desarrollo de nuestras sociedades", expresó Ortiz tras el encuentro.
Una líder con trayectoria que la precede
Michelle Ortiz no llegó a La Zarzuela de casualidad. La presidenta de ADME es también diputada ante el Parlamento Centroamericano (PARLACEN) y fue seleccionada por Forbes República Dominicana entre las 50 Mujeres Más Poderosas del país en 2025. Además, se desempeña como manager para América Latina y El Caribe de Spain Business School, un vínculo que habla de su apuesta sostenida por tender puentes entre el mundo empresarial hispanohablante.
Bajo su gestión, ADME se ha consolidado como una plataforma estratégica de crecimiento real para mujeres empresarias, con foco en institucionalización, redes de valor y oportunidades medibles —no en declaraciones vacías.
El liderazgo femenino como política exterior
Lo que hace significativa la presencia de Ortiz en este escenario no es el protocolo real ni el salón del palacio. Es lo que representa geopolíticamente: una mujer del Caribe, al frente de una organización de mujeres empresarias, sentada en la misma mesa que sus pares europeas para hablar de los mismos problemas —la brecha de género en puestos directivos, la conciliación, el acceso al capital— y de las mismas soluciones.
El liderazgo femenino, cuando se ejerce con visión internacional, se convierte en política exterior. Ortiz lo sabe. Por eso, al salir de La Zarzuela, no habló de honor personal sino de responsabilidad colectiva: fortalecer los vínculos entre organizaciones de distintos países para promover iniciativas que contribuyan al empoderamiento económico, profesional y social de las mujeres.
"Continuaré impulsando acciones orientadas a abrir caminos, crear oportunidades y fortalecer el liderazgo femenino en República Dominicana, promoviendo una mayor participación de las mujeres en los espacios de decisión y desarrollo", afirmó.
Lo que se lleva de vuelta a Santo Domingo
De los salones de La Zarzuela a las calles de Santo Domingo hay miles de kilómetros. Pero el trabajo que Michelle Ortiz lleva de regreso es concreto: una red internacional más sólida, conversaciones que se traducirán en iniciativas, y el mensaje de que las mujeres dominicanas no están mirando desde afuera los espacios de poder global —están dentro, con voz y con agenda.
Eso, en un mundo donde la representación todavía se disputa palmo a palmo, no es un detalle. Es una conquista.

Karla Báez[/caption] 




