Mary Cantisano: “La violencia contra la mujer es un problema de poder y responsabilidad de toda la sociedad”

En el Día Internacional de la Eliminación de la violencia contra la Mujer, la educadora realiza una radiografía sobre la situación de las violencias en RD.
Santo Domingo, República Dominicana (Noviembre, 2025).– La violencia contra la mujer (VCM) no es un problema aislado, sino un "flagelo" intrínsecamente ligado a estructuras de poder desiguales y a la falta de voluntad política, según la especialista en pedagogía feminista Mary Cantisano, cuya voz resalta la urgencia de una transformación social y estatal inmediata.
Cantisano, en una edición especial del podcast He Dicho, subraya con firmeza que "la violencia contra la mujer es obra de este Estado patriarcal" que tiene vigencia en la República Dominicana.
Este 25 de noviembre, Día Internacional de la Eliminación de la violencia contra la Mujer, Cantisano insiste en que la VCM no es simplemente un problema que deba ser abordado únicamente por las mujeres, sino que es fundamentalmente un "problema de sociedad". Esta perspectiva obliga a la sociedad en su conjunto a involucrarse y a exigir cambios reales para garantizar una vida libre de violencia para todas. Su análisis se centra en la violencia desde la perspectiva del poder, identificando un "complicado engranaje originado por el abuso del poder".
La especialista desglosa la VCM en múltiples capas, comenzando por la violencia estructural y la violencia cultural-simbólica, que operan de manera invisible y oculta. La violencia estructural se manifiesta cuando el sistema provoca miseria, hambre, enfermedad o incluso la muerte, lo que se traduce en acciones violentas en los ámbitos económico y laboral. Cantisano incluso señala que *el mercado, en el sistema actual, es "una forma sofisticada de violencia encubierta", debido a la desigualdad en salarios, el abuso en contratos y el daño del endeudamiento.
Esta violencia invisible sienta las bases para las manifestaciones directas, incluyendo la violencia física, verbal, psicológica, económica, política, sexual y vicaria. Las estadísticas reflejan esta cruda realidad: la República Dominicana es el segundo país de la región con la mayor tasa de feminicidios (2,9 casos por cada 100.000 mujeres, según CEPAL). Tan solo al finalizar julio, el año acumulaba 35 feminicidios y más de 31.908 denuncias por diferentes tipos de violencia.
Los análisis de la violencia de género, tanto en el contexto dominicano como en estudios realizados en Ecuador y Perú, confirman que la problemática está profundamente arraigada en factores socioculturales. La investigadora de violencia en el sistema escolar destaca que el machismo y los roles de género tradicionales y rígidos juegan un papel fundamental en la perpetuación de la violencia. El machismo refuerza la supremacía masculina y la subordinación femenina, incidiendo en todos los tipos de violencia, desde la física hasta la económica.
Frente a este panorama, Cantisano critica la respuesta estatal, afirmando que aunque medidas como las casas de acogida y la ayuda económica son importantes, por sí solas "apenas rozan el problema". Además, las campañas de sensibilización y prevención a menudo resultan "discordantes", pues se centran en "cortar por las ramas" sin evidenciar intenciones reales de erradicación.
La violencia institucional
Un obstáculo crítico para las víctimas es la violencia institucional, la cual Mary Cantisano define como la acción de "hablar y hacer discriminación, retardar, obstaculizar, impedir, poner trabas" al ejercicio de los derechos humanos de las mujeres y su acceso a la justicia. Este trato institucional se manifiesta en la revictimización y en el uso de estereotipos de género que impiden el acceso a servicios oportunos.
Para combatir eficazmente esta complejidad, Cantisano apoya las nuevas intenciones de reforma legislativa que incluyen la tipificación de la violencia vicaria, la humanización del sistema de justicia y la creación de tribunales especializados. Se considera vital la modificación de la Ley de Educación para incorporar trabajadores sociales en las escuelas, junto con programas de educación emocional e igualdad, y la implementación de un Sistema Nacional del Cuidado.
La efectividad de estas reformas depende de la implementación. Es imperante que los fiscales, jueces y policías "deben garantizar la eficacia de las órdenes de protección", fortaleciendo el desarme de agresores y usando la tecnología para la persecución y monitoreo. La acción debe ser integral y articularse territorialmente para alcanzar incluso los sectores rurales y fronterizos.
Mary Cantisano concluye con un llamado a la acción ineludible, su He Dicho: "Si hay voluntad política para su erradicación el espacio el sistema educativo está obligado a [actuar desde] múltiples ámbitos… Es hora de que todos nos involucremos y exijamos cambios reales para garantizar una vida libre de violencia para todas las mujeres en República Dominicana. He dicho".
El pódcast He Dicho es una producción entre El Nuevo Diario y Ciudadanía Fémina, que puede ser escuchado en Spotify y la plataforma de El Nuevo Diario Pódcast.






