Gloria Reyes: "La legislación debe regular las causales y no se puede dejar a la interpretación"

La ministra de la Mujer defiende una regulación precisa sobre las tres causales, impulsa la prevención desde las comunidades y apuesta por involucrar a los hombres en la erradicación de la violencia de género.
En un momento decisivo para los derechos de las mujeres dominicanas —con la entrada en vigencia del nuevo Código Penal prevista para el 3 de agosto —, la ministra de la Mujer, Gloria Reyes, alzó la voz con claridad: el debate sobre las tres causales no puede quedar librado a la interpretación. Necesita ley.
"Ustedes conocen mi trayectoria desde que fui legisladora y siempre hemos entendido que este es un tema que la legislación debe regular y no se puede dejar a la interpretación", afirmó Reyes, quien suma a su rol ministerial una experiencia parlamentaria que la habilita para leer el problema desde adentro del Estado.
Una lucha histórica que vuelve a la agenda
La ministra fue enfática en enmarcar la discusión sobre las causales como lo que es: una demanda histórica del movimiento de mujeres en República Dominicana. "La mujer históricamente ha tenido una posición sobre el tema de causales. Este es un— es una lucha", dijo, al referirse al derecho a decidir "en condiciones muy particulares".
Lejos de esquivar el tema, Reyes valoró que el debate se reactive en este momento: "Es muy valioso ese aporte que se hace para que esta discusión también se pueda tener nuevamente". Una señal de apertura que, en el contexto político dominicano, no es menor.
Prevenir antes de que sea tarde
Pero la ministra no se quedó en el plano legislativo. Con una mirada integral sobre la violencia de género, Reyes puso el foco en algo que suele quedar en segundo plano: la prevención.
"Nosotros tenemos que trabajar duro por la prevención y ese es un trabajo de todos", planteó, y describió el giro estratégico que viene impulsando el Ministerio de la Mujer: intervenir antes de que los casos lleguen a las autoridades, porque cuando eso ocurre, advirtió, muchas veces "es tarde".
La apuesta es trabajar desde las comunidades, con las familias, apostando a transformaciones culturales que arranquen "desde la educación, desde el seno familiar, desde la comunidad". Como ejemplo concreto, mencionó un foro abierto realizado el fin de semana en Santo Domingo Este, con participación de juntas de vecinos, clubes deportivos y organizaciones comunitarias —actores que, según destacó, suelen estar "más rápido y más cerca" cuando ocurren situaciones de violencia.
"Esto es violencia": nombrar para reconocer
En esa misma línea preventiva, Reyes anunció el lanzamiento de una campaña de sensibilización titulada "Esto es violencia", orientada a clarificar qué conductas constituyen violencia y a generar "sentido y entendimiento" sobre sus causas. Nombrar la violencia, reconocerla en sus múltiples formas, es el primer paso para combatirla.
Los hombres también son parte
Uno de los aspectos más destacados de la gestión de Reyes es su apuesta por el trabajo con masculinidades. "Buscamos que los hombres también sean parte", expresó, en una declaración que sintetiza una perspectiva feminista contemporánea: la erradicación de la violencia de género no puede recaer solo sobre las mujeres.
En esa dirección, el ministerio inició una "consulta de hombres" que arrancó, de manera significativa, con los motoconchistas. El encuentro con la Federación de Motoconchistas buscó abrir el diálogo y "comenzar a levantar información" en un sector que tiene presencia cotidiana en los barrios y que puede ser un aliado clave en la detección temprana de situaciones de riesgo.
La estrategia, adelantó Reyes, se ampliará a otros sectores: policía, militares, alcaldías y transporte, con la idea de construir corresponsabilidad social frente a la violencia de género. Una red de aliados que, si se consolida, puede cambiar la lógica de la intervención estatal.
Un problema que nos convoca a todas y todos
Con honestidad y sin triunfalismos, la ministra reconoció la magnitud del desafío. "Esto es un problema que no es fácil de resolver", advirtió. Y fue más lejos: "No es un problema que un ministerio va a resolver, ni que una política pública va a resolver".
La frase no es una admisión de derrota. Es una convocatoria. "El deseo es ese: que todos nos sintamos parte de esta solución", remarcó Reyes, apelando a la responsabilidad colectiva como condición indispensable para avanzar.
En un país donde el debate sobre los derechos reproductivos sigue siendo urgente y donde la violencia de género cobra vidas cada semana, la voz de una ministra que combina rigor legislativo, trabajo comunitario y perspectiva de género es, en sí misma, una señal de que algo puede estar cambiando.

Karla Báez[/caption] 




